Música y Cultura, esencia de la República Dominicana
La cultura dominicana en cuanto a su pueblo y costumbres se
nutre de la mezcla de raíces españolas, africanas y taínas.
REPÚBLICA
DOMINICANA. La cultura es la base y el fundamento de lo que
somos. Esta existe en nosotros desde el momento en que nacemos y es el aporte
moral e intelectual de nuestros progenitores en un inicio y de nuestro entorno
posteriormente.
La música es la más universal de todas las
manifestaciones culturales. Entre todas las cosas imaginables elegimos la
música, porque de ella salen caminos bien trazados en todas las direcciones.
En el país gozamos de buenas costumbres como la música, que está orientada a la descripción de los dominicanos, su carácter, cultura y costumbres. Posee rasgos propios bien definidos, así como una clara influencia externa, en primer lugar, de la música española y africana, en los aspectos rítmicos, tonales y armónicos.
Bachata
La bachata, recién declarada Patrimonio Cultural de
la República Dominicana, es una seña de
identidad musical en constante evolución, y su reconocimiento oficial como
emblema sonoro del país es todo un triunfo para quienes componen e interpretan
esas notas cargadas de esencia dominicana.
La bachata madre ha tenido una cantidad de hijos con diferentes expresiones, ha ido cambiando y no solo por la llegada de las tecnologías a la música, sino porque es una expresión de la sociedad dominicana que también se ha ido transformando junto con todos los elementos que influyen en el proceso de creación.
Se le conoce también como género del amargue. Este ritmo surge de la espontaneidad popular, siendo los intérpretes del barrio sus artífices. Al nacer, era muy cercana al bolero, tanto, que se la denominaba bolerito de guitarra. En los años 60 del siglo pasado Posteriormente los cantantes Rafael Encarnación y Luis Segura la popularizaron para el gran público.
Desde los años 80, Luis Vargas se destacó como
cantante, aportándole una armonía diferente a la que originalmente poseía la
bachata en sus orígenes. Más tarde, Anthony Santos le incorpora un nuevo
lenguaje con el empleo de la guitarra y la percusión. La bachata nueva comenzó
en Montecristi, en las Matas de Santa Cruz.
Merengue
El merengue es otro de los géneros musicales por
excelencia dentro de la cultura dominicana. Originariamente, se interpretaba
con instrumentos de cuerda para sustituirse estos por el acordeón. Más tarde,
el trío instrumental típico incluyó el acordeón, la güira y la tambora que
representa la unión de tres culturas; la influencia europea con el acordeón, la
africana con la tambora y la taína por la güira.
Dicen los expertos que el merengue surgió en el año
1850, aunque no tuvo una aceptación inmediata por una parte de la población. No
obstante, las características de esta música, que se bailaba de forma que las
parejas permanecían en contacto, con un notorio aumento en el movimiento de las
caderas, la hicieron pronto popular, ya que anteriormente las parejas bailaban
separadas.
Merengue es ánimo, merengue es movimiento, merengue
es una pareja abrazándose y dando vueltas que los llevan al cielo. Se ha dicho
que la música dominicana es contagiosa, y verdaderamente, el merengue, nacido
en un país pequeño, ha llegado a animar y enriquecer las vidas de gente en el
mundo entero. Es contagiosa de manera que de amor y vida: el merengue es un
virus curativo.
Son
La discusión sobre el dudoso origen dominicano del son es antigua. Dicho género musical apareció entre los años 1870 y 1890, en la zona de Montecristi y Puerto Plata. Durante muchos años se ha discutido la posibilidad del origen dominicano del son y si éste puede considerarse un ritmo nacional.
Este género musical aparece entre los años 1870 y
1890 alrededor de las ciudades de Montecristi y Puerto Plata. Existe la teoría
de que el son es una mezcla de elementos hispanos y africanos que parece
haberse derivado del bolero, o es una forma nativa de tocar bolero rítmico que
se mantuvo hasta los años veinte del siglo pasado. Con el tiempo, a la manera
de tocar este ritmo se le llamó bolero-son, y la tradición le asignó su
creación a Miguel Matamoros.
Generalmente,
se habla de Lágrimas Negras como la primera composición musical realizada con
esta variante, hecho que ocurrió en los años treinta. En 1925 el Sexteto
Habanero grabó sones por primera vez.
En esa época, en el Cibao, y en especial en la
provincia de Santiago, en República Dominicana, ya existían grupos similares.
Desde entonces, la influencia de Cuba a través de la grabación y difusión de su
música, sobrepasó las fronteras geográficas, culminando entre los años 1930 y
1950 con la propagación del son cubano en la República Dominicana.
Según algunos
investigadores, lo que hoy conocemos como bachata fina no es más que el son al
estilo de principios del siglo XX.
La música es un lenguaje universal de la cultura.
Por esta razón, la música constituye desde el principio de la humanidad una de
las manifestaciones más importantes dentro del contexto cultural de cualquier
época o civilización.

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